
Afrontar los miedos de la maternidad
"Parece que tienes todo lo que necesitas. Buen viaje a casa". La comadrona sonrió y desapareció de la habitación, llevándose consigo hasta la última pizca de confianza en mí misma como madre que creía tener. Parpadeé. Esperé. La comadrona no volvió. Pues bien. Mi marido y yo recogimos nuestras cosas junto con nuestros hijos, somnolientos y menos...