
Rezar para poner fin al aborto: La historia de Amanda
A veces no hay palabras. Ese día no las había para Amanda. Estaba sentada en la unidad móvil de ecografía, con la cabeza entre las manos, mientras las lágrimas se deslizaban entre sus dedos. Sabía que estaba embarazada. Lo sabía desde hacía unas semanas. Estaba destrozada. Y por eso lloraba. Lauren, la enfermera, dejó que Amanda llorara dentro del