
La verdad sobre la pérdida del embarazo
El día que me enteré de que esperaba gemelos fue el mismo día que supe que ambos habían muerto. Ese mismo año, embarazada de nuevo y nerviosa, el médico dijo las palabras que toda madre teme: "No hay latido". Cuando el médico salió de la habitación, mi marido me rodeó con sus brazos y yo enterré a