Estás embarazada y no fue algo planeado. Es posible que sientas emociones como miedo y vergüenza. Lo entendemos. ¡Es normal sentirse así!
En su lugar, repítete estas tres cosas:
1. Echarle la culpa a nadie no me sirve de nada.
Quizás te sientas culpable por cómo te quedaste embarazada. Pero culparte a ti misma no te ayuda. ¡Quizá algún día incluso llegues a considerar esto como tu mayor bendición! Deja a un lado los reproches y empieza a disfrutar de tu nuevo futuro.
2. Merezco amor y cariño.
Estás entrando en una etapa en la que necesitas un apoyo adicional, independientemente de la decisión que hayas tomado sobre tu embarazo. Es importante recordar que, como persona, mereces amor y cariño. No eres la suma de tus éxitos y tus errores.
3. Mi futuro no ha terminado.
Tu futuro ha cambiado, sí. Probablemente pasarás noches en vela y tu estilo de vida será diferente. Probablemente también experimentarás un crecimiento personal, un sentido más profundo de tu propósito y un amor más dulce en tu vida.
Tus metas aún son posibles. Si estás estudiando, por ejemplo, recuerda que los estudiantes que son padres tienen tienen más probabilidades de triunfar.
Estamos aquí para ayudarte.
Quizás te enfrentes a innumerables dificultades y te preguntes cómo salir adelante. Nos apasiona ayudar a las mujeres a afrontar los embarazos no deseados sin miedo. Ofrecemos asistencia y ponemos a las mujeres en contacto con recursos locales para:
- Vivienda
- Transporte
- Cuestiones jurídicas
- Cuidado infantil
- Inserción laboral
- ¡Y mucho más!
Pide cita para hablar con una enfermera titulada y nuestro gestor de casos sobre los recursos disponibles para su embarazo y más allá.
Adrienne Bergmeier
Adrienne Bergmeier es coordinadora de comunicación en The Pregnancy Network.